miércoles, diciembre 10, 2008

REVALORAR EL TRABAJO

En este fin de año, cerramos con la palabra CRISIS en la boca, y las noticias de los periódicos hablando de la temida recesión. En nuestro país como en todo el mundo, hay gran desempleo y muchos despidos que nos dejan un mal sabor de boca, independientemente de que sigamos empleados o no. Hay que recordar que como decía mi buen amigo Carlos Armida en el título de su libro: "Se Pierde el Empleo, No el Trabajo."

Es de vital importancia, en particular en estos tiempos que tengas claro cuál es tu trabajo en la vida, en esta empresa, en este momento, en este entorno. ¿Qué es lo que haces para tener logros y dar frutos? Pareciera que esta pregunta es más difícil de contestar como desempleado, pero no es así. Inclusive las personas que están conservando su actual situación laboral encuentran difícil responder cuál es su trabajo. Esto es porque el temor a perderlo lo ha reducido a una ocupación que permite sostener el nivel de vida logrado.

¿Cuál es - entonces - tu trabajo? Te invito a que te des la oportunidad de responder esta pregunta ampliamente. También a que ayudes a otros a contestarla:

Si tienes personas a tu cargo, pregúntales este fin de año cuál es su trabajo. Primero, en el entorno laboral, de tu organización...¿qué estás trabajando ahora? No qué cosas haces ni cómo las haces, sino a qué te enfocas, cuál es tu contribución a nuestra causa común. Después, extiéndelo hacia cuál es tu trabajo en la vida...tu misión actual.

Si estás desempleado, recuerda que por crudo que sea el momento TIENES UN TRABAJO. Primero, defínelo y luego, encuentra formas en que ese trabajo reditúe. La desesperación puede llevar a tomar malas decisiones, o a construir caminos verdaderamente transformadores y creativos. No importa qué piensen los demás, si tienes claro tu trabajo, puedes hacer otras cosas para reunir recursos, pero no sacrificar el trabajo.

Si el empleo no es lo que querías, encuentra DENTRO DE ÉL formas de continuar tu trabajo...son esas cosas que te harán contribuir de maneras importantes, más allá de lo que te pagan por hacer. Por eso muchas personas que están en coaching para cambio de carrera empiezan a sentir que el trabajo actual ya no les oprime, que lo disfrutan más aún si no han hecho cambios concretos: han reenfocado su trabajo en una perspectiva mayor.
Te propongo el siguiente ejercicio:

Siéntate en un lugar cómodo en el que tengas unos minutos para reflexionar. Asegúrate de que el ambiente físico te ayude (velas, música, silencio, vista...cada quien requiere cosas diferentes) y que no tengas interrupciones. Cierra los ojos y respira profundamente. Deja que aparezca para ti la pregunta en tu mente:

¿Cuál es mi trabajo?

Observa lo que sucede. Deja que la respuesta aparezca en lugar de empujarla. Permite que se revele, en lugar de pensarla. Si necesitas, conversa con una persona sabia, contigo mismo o con quien necesites para llegar a la respuesta. Cuando sientas que ya la tienes, abre los ojos lentamente. Escribe en una hoja lo que encontraste; la respuesta que ahora aparece para ti. Lleva la hoja contigo durante una semana y revisa cada día de qué forma estás haciendo tu trabajo, cómo puedes hacerlo mejor, a quiénes necesitas pedir apoyo, a quiénes puedes apoyar.

Nos encantará saber de tu aventura en los comentarios de este blog... ¡A trabajar se ha dicho!




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